Refrán con doble lectura en Argentina. Por un lado, reconoce que una buena reputación perdura; por otro, advierte irónicamente que una mala fama también persigue. En Buenos Aires, donde el «qué dirán» importa, la reputación es capital social.
Προσθέστε την τοπική σας παραλλαγή στην εφαρμογή AdagIA.
Λήψη