Proverbio marinero esencial en Chiloé, donde la navegación entre islas es parte de la vida diaria. Enseña que la adversidad forja el carácter y las habilidades, una lección que los chilotes aprenden desde niños.
Proverbio marinero esencial en Chiloé, donde la navegación entre islas es parte de la vida diaria. Enseña que la adversidad forja el carácter y las habilidades, una lección que los chilotes aprenden desde niños.